
Debo confesar que uno de los temas que me hicieron apasionarme por el desarrollo de las personas fue descubrir las llamadas “soft skills” o habilidades blandas en español. Al comenzar mi carrera como consultor era un tema que debíamos estudiar y certificarnos. Encontré maravilloso entender las tres condiciones básicas para poder afirmar que alguien tiene alguna de estas habilidades: se debe observar en diferentes personas, en diferentes situaciones y brindan desempeño superior.
Dicho en otras palabras, podrían definirse como un conjunto de atributos permanentes o frecuentes de una persona (motivación, actitudes, conocimientos, habilidades), que se puede observar a través de comportamientos medibles en diversas situaciones, y que diferencian de una manera sustancial a trabajadores con un desempeño excelente de los trabajadores con desempeño normal.
Centraré este artículo en la parte de la medición. No comparto cuando dicen que las habilidades son difíciles de medir. Creo yo que lo que falta es clarificar cuáles son los comportamientos que me hacen exitoso en cada cultura organizacional o contexto de negocio.
El iCIMS Hiring Insights destaca que el 94% de los profesionales de reclutamiento creen que un empleado con buenas y marcadas habilidades blandas tiene más oportunidad de ser promocionado a puestos de liderazgo que un empleado con más años de experiencia, pero con soft skills menos marcadas.
Ahora con toda la oleada digital, no sólo toman más sentido, puesto que la transformación requiere primero un cambio de mentalidad y llevar al equipo a lugares donde nunca ha estado, sino que también son más valoradas una que otras. Luego de estudiar el tema, hice una agrupación de esas nuevas habilidades ya que son más de 15. El primer grupo sería:
· Las habilidades relacionadas con el pensamiento y la solución de problemas, aquí se destacan: visión global, flexibilidad cognitiva, apertura a la información e innovación.
· Muy vigentes las habilidades de Inteligencia emocional, para poder empatizar con otros, las asociadas con el liderazgo y el autoconocimiento.
· Finalmente, todas aquellas que me permiten conectar con otros: adaptación, influencia, de ahí que los roles como influencer y community manager tomen relevancia. Para poder conducir equipos remotos, el trabajo colaborativo es vital.
En coherencia con la transformación digital, también está cambiando la forma de evaluar las “soft skills”, ahora los videojuegos nos ayudan a este proceso. Brevemente, les comparto algunos beneficios, que nos propone @SergioCarmona de @Soft Skill.games:
La exposición controlada a estímulos emocionales negativos, por ejemplo, puede entrenar habilidades de regulación, asociada a las habilidades de inteligencia emocional
La narrativa y la identidad permiten una inmersión completa en el videojuego. Hay videojuegos que permiten seleccionar y modificar diferentes rasgos de los personajes virtuales para que el juego se asocie con la capacidad de moverse con fluidez entre las diferentes oportunidades de experiencias emocionales.
Ciertas características del feedback y del sistema de recompensas se pueden usar para reforzar la estrategia de regulación conductual.
En los videojuegos cooperativos multiplayer la gestión de las acciones de equipo promueven cualidades como la empatía, la gestión de la comunicación y la conciencia de grupo.
Para conocer más de esta herramienta te estamos invitando a una webinar el próximo lunes a las 10 a.m. hora de Colombia en este link https://lnkd.in/gqsiPRQ

